Capaz de concluir con su propia obra; de crear sus propios dioses y destruirlos todos los días; de admitirle como de su imagen y semejanza o negarlo y rechazarlo al compás de sus propios y mezquinos intereses; capaz de superar el instinto o dejarse llevar por él; y que ha podido concretar, y lo seguirá haciendo cada vez más, la modificación de las leyes físicas. Si de todo ello puede vanagloriarse el hombre es porque, siendo tal, tiene lo que sólo a él le ha sido concedido como un don por su creador: la libertad.
Linares Quintana ,
Tratado de Ciencias del Derecho COnstitucional argentino y comparado
Sin palabras
Un grande
Soy, lela, me costo, pero me termino gustando.
ResponderEliminarte quiero my lov, espero que estes un poquito mejor!